Sin querer entrar a hacer un juicio de valor que me podría traer problemas con la influyente comunidad judía (Dios no quiera), haremos un análisis lo más objetivo posible sobre una extraña noticia que ha acontecido en un rodaje en la ciudad de los rascacielos. Nos estamos refiriendo a la película New York I Love You, donde la camaleónica y la recien estrenada en las artes del desnudo Natalie Portman actuaba con el actor judío Abe Karpen.



Hasta ahí todo correcto. La noticia saltó cuando Abe, padre de tres hijos y vendedor de cocinas, tuvo que abandonar repentinamente el rodaje. "Me he retirado de la película. No es aceptable en mi comunidad. Estoy sufriendo mucha presión. A Ellos (los rabinos) no les gusta la idea de tener a un jasídico trabajando en Hollywood. Mis hijos estudian en colegios religiosos y el rabino me llamó ayer para decirme que para que mis hijos sigan en el colegio tenía que hacer lo que el me dijese y retirarme".



Sigamos, sigamos, que la cosa tiene chicha... "“Ellos querían que yo cogiese su mano (la de Natalie), pero yo dije que de ninguna manera. Va en contra de nuestra religión. Tampoco puedes cogerte de la mano de tu esposa por la calle”. Tal fue la presión a la que se vio sometido el vendedor de muebles aspirante a actor que terminó por reconocer que había cometido un pecadillo venial, pero que todo volvía por su cauce. "Entonces desperté y ví que había cometido un grave error. Mis hijos significan todo para mí, al igual que la comunidad donde vivo” añadió Karpen, que procede de una familia prominente de Williamsburg, Brooklyn.



Es que en menudo 'jari' que se ha metido Abe. Así lo explica el activista de la comunidad jasídica Isaac Weinberger: "Nosotros no vemos la television. No vamos a ver películas, así que estar en una película es la peor cosa. Es una vergüenza para cualquier jasídico”. ¡¡Cágate lorito!! A pesar del disgusto que se llevó nuestro amigo, por lo menos podrá contar algo a sus nietos, si es que le dejan... "Ella es la única con la que yo querría trabajar. Me quedé asombrado con ella, que es una gran estrella de Hollywood. Hablamos en hebreo…Le gustaría ser más religiosa”. ¡¡Menuda putada chico!! Ya lo decía un sabio, "a foll*** a foll*** que el mundo se va a acabar".