Los Comunistas: La tribu urbana.

Cuando yo tenía 20 años, a mediados de los 90, existían pocas tribus urbanas en España: “Los Pijos”, Algunos Punks, Mods, “Grunges” y “Rockabillies”. Sí, Rockabillies, había gente que se disfrazaba como si vivieran en los años 50 en Estados unidos y se paseaban por las calles así vestidos. Poco más. Si la memoria no me falla eso era todo, es posible que se me olvide alguna pero seguramente no era tan numerosa en miembros como para tenerla en cuenta o mencionarla aquí.

Hoy en día la cosa se ha complicado: Otakus, Emos, Góticos, Skatos, Raperos, Hipsters, Okupas, Fashionistas, la lista no tiene fin y seguro que existen muchas de las que ni siquiera he oído hablar.

Pero hay una tribu urbana que me llama la atención por encima de las demás. Es la tribu urbana de “Los Comunistas”.

“Los comunistas”, la tribu urbana, son al comunismo lo que los Góticos, la tribu urbana, a Vlad El Empalador. Me explicaré:

Los Góticos dicen beber de la estética del renacimiento y la época victoriana, tienen gustos musicales propios e inquietudes artísticas más o menos risibles. No voy a explicar aquí la teoría cuando tenemos la práctica en la calle. Todos hemos visto a un gótico. Un gótico es un tío que se compra un disfraz barato de tela mala en Ebay o en Hot Topic y va por la calle como si fuera el hijo avergonzado de Vlad Tepes. Cuando te los cruzas te miran de reojo, como con vergüenza, ni siquiera ellos mismos se lo creen mucho y es normal. No puedes ir vestido como si vivieses rodeado de candelabros, murciélagos y fríos muros de piedra y después tener que ir al Mercadona a comprar la ‘rosca de jamón y queso Hacendado’ para cenar. Un gótico es como un objeto fuera de su época, como un Oopart.

“Los Comunistas”, la tribu urbana, al igual que los góticos han adoptado símbolos e ideas mal asimiladas de otras épocas, y se han vestido con ellas. Tienes que tener en cuenta que llamo tribu urbana a este grupo de personas porque son una caricatura del comunismo, son una pose, un disfraz que poco tienen que ver con el comunismo como tal.

“Los Comunistas” tienen las cosas un poco más fáciles que las demás tribus urbanas. Mientras que un gótico tiene que beber sangre de pastel, de palo, sangre falsa; vamos, Fanta de Naranja metida en una botella roja, para hacerse el gótico, el comunista puede interpretar su performance en un escenario real. Por ejemplo, puede plantarse de perfil frente a un policía que está hablando con su mujer por teléfono, poner cara de “no nos moverán” hacerse una foto y subirla a Facebook.

Este amigo “Comunista” plantea coger las armas y declarar la república de Andalucía y después irse al Viña Rock a ver a unos tales Hora Zulú. Entre ofensiva y ofensiva imagino.

O puede refugiarse de la opresión capitalista en un Sephora y subir una foto a Twitter llamando cerdos a la policía.

A todo este despliegue lo han llamado “el poder/ la revolución de las redes sociales”. Aquí hay que reconocerles el mérito creativo y la visión. Mientras que los góticos no han salido aún de Fotolog y cada día cuentan con menos presencia en los medios, “Los Comunistas” están ya en Twitter a tope con el comunismo y no hay día que no se los mencione en el programa de AR o en otros programas de debate en la tele.

Esto sería solamente una curiosidad de no ser porque “Los Comunistas” se manifiestan con la excusa de reivindicar unos ideales que no quedan del todo claros, no los entienden ni ellos mismos, y cuando la policía trata de evacuarlos se quejan de que viven bajo un régimen opresor.

Al equiparar la situación de España con la de países que sí tienen regímenes del terror, países como Egipto, en los que la gente se manifiesta porque es lo último que les queda, y en los que la policía sí oprime a la ciudadanía (no con porras, con tiros). Igualar ambos discursos, diluye el significado de dictadura, libertad, y opresión.

Visto desde los otros países, desde fuera de España, “El Comunista” español es la risa. El que acusa de opresión a un gobierno por quitarle las ayudas, queda como el pobre niño rico que se queja porque en vez de darle un Maseratti le dieron un Opel Corsa. No los ven mal por quejarse, después de todo que un país esté en peores condiciones no significa nada, el problema empieza cuando por esa causa llaman a su gobierno “opresor” y lo ponen a la misma altura que los gobiernos de países que sí están oprimidos.

Todo esto no daría más que para unas risas y poco más si no fuese porque “Los Comunistas”, la tribu urbana, se está convirtiendo en un movimiento que está dejando a un lado los ideales a los que caricaturizaban, para centrarse más en la violencia directamente lo cual ya pone un punto y aparte y las cosas pasan de ser risas o curiosidades a ponerse serias. Los ejemplos que voy a poner a continuación están sacados de la cuenta de twitter de varios autoproclamados comunistas.

Traducción: Los judíos siempre serán judíos. Mientras el comunista puede cambiar e incluso mejorar… El judío asimilado es el verdadero enemigo.

*acapulca: nombre con el que se refiere a Yael, mi pareja desde hace años, la chica judía que seguramente conoces porque es la autora de acapulco70.com (de ahí lo de Acapulca). Carl Schmitt es un filósofo nazi, el autor de la cita que ha copiado y pegado en el mensaje anterior a este en twitter.

Estos son sólo dos ejemplos de lo que hace la persona que está detrás de la cuenta de twitter @anfebutamono y que desde hace meses se ha dedicado a acosar e insultar a Yael y a los judíos en general. Tiene muchos más, puedes entrar a verlos en su cuenta si es que a estas alturas al ver él este post no los ha eliminado. No sólo se ha dedicado a hacer ese tipo de cosas en twitter sino que ha estado haciendo llamadas por teléfono a mi casa y ha estado enviandonos emails de todo tipo. He intentando con mi abogado averiguar quién está detrás de esa cuenta pero en Twitter sólo me han dado una I.P dinámica y una dirección de email y aunque es suficiente, el proceso es largo. No es tan fácil como si tuviese un nombre, apellidos, y DNI al que relacionar con esa I.P.

Si sabes quien está detrás de esa cuenta y puedes ayudarme estoy dispuesto a pagarte $10,000 por la información. No estoy poniendo precio a la cabeza de nadie, no es en absoluto mi intención, sólo estoy dispuesto a agradecer el favor a la persona que me ayude a llevar a esa persona a un juzgado.

Ejemplos como ese de comunistas violentos hay decenas en twitter y aunque no son dirigidos a ninguna persona en concreto son igual de preocupantes:

Es posible que ahora mismo te estés planteando qué tiene todo esto que ver con el comunismo, lo siento no tengo una respuesta, no tengo ni la más remota idea, nada tiene sentido.

El comunismo es laico, no favorece a ninguna religión, por eso los judíos que eran perseguidos en Europa se plegaron con rapidez a la izquierda: el comunismo era el único sistema que les brindaba igualdad con el resto de los ciudadanos porque si la religión no era importante, no serían perseguidos. Esa es la razón por la que muchos de los movimientos judíos son de izquierda (Hashomer Hatzair, y los kibbutzim por ejemplo).

El comunismo y la izquierda le debe todo a los judíos, que no solamente crearon la teoría del comunismo, sino que fueron la base sobre la que se erigió la filosofía de izquierda. Karl Marx, Leon Trotsky, Hannah Arendt, Herbert Marcuse, Saul Alinsky, Tristan Tzara, Moses Hess, Leon Blum, Judith Butler, Noam Chomsky, Eric Hobsbawm, Harold Lasky, Betty Friedan, Murray Bookchin, Abbie Hoffman, y Howard Zinn, todos son de origen judío.

Si sumamos estas cosas al hecho de que el comunismo se basa en la idea de la igualdad, ser de izquierda y ser antisemita a la vez es una contradicción lógica tan enredada que explicarla daría para otro post. Si eres comunista o de izquierda, seguramente estás pensando que en los regímenes comunistas muchas veces se persiguió a los judíos, y es cierto, esa es una más de sus tantas contradicciones.

Imagino que esta gente, los de la tribu urbana, no tienen idea realmente de nada, se pegaron a la moda del comunismo a partir del 15M, y están apenas digiriéndo sus ideas principales. Es probable que este tipo de gente no haya visto un judío en toda su vida, que el concepto que tengan de un judío es el de las caricaturas… el judío ricachón, el de Hollywood, el que “controla al mundo”, y que crean que por lo tanto meterse con un judío es muy comunista, porque es sinónimo de meterse con los ricos. Uno puede estar o no con las ideas del comunismo, pero desde luego no tienen nada que ver con lo que esta gente representa.

Todo esto puede parecer una moda, niños detrás de una cuenta de twitter haciendo el tonto o intentando llamar la atención, algo pasajero y ya. Pero no son niños, son adultos, y no parece una moda temporal, llevan así meses. Ya no son sólo gente “jugando” al comunismo en twitter, ahora es gente normal adoptando la misma actitud porque como toda moda se contagia, y ahora ya degenera en cosas como esta:

Este es sólo un ejemplo de muchos, que pertenece a una cuenta de twitter de alguien en principio ajeno a todo este movimiento. La cuenta es @mrwinters y detrás de ella hay una persona que en principio pudiera parecer que no tiene nada que ver con todos estos temas. Ignacio Selgas Torres, 30 años estudiante de F.P con este perfil en Linkdin. Según su perfil ha trabajado en Grupo Z, MC ediciones, Redactor en el grupo Prisa. Una persona “normal”. Su cuenta es un catálogo que no debes perderte para hacerte una idea de cómo esta el patio.

La violencia, evidentemente, no sólo se centra al rededor de los judíos y mucho menos alrededor de mí, no tendría sentido este post si sólo se tratase de cuatro tontos a los que les caigo mal. La violencia va mucho mas allá. Esta tribu urbana es de naturaleza radical y agresiva.



Esta gente no nació así. Hasta hace poco eran gente normal. Gente con intereses que poco tenían que ver con la política, y mucho menos con el comunismo. Es probable que hasta hace algunos meses el pirómano destructor de la manifestación, ese caso aislado y anecdótico por supuesto, ese que vemos por la tele montando su particular apocalipsis de destrucción, fuera solamente un estudiante de alguna universidad, un amante de la fotografía, o del teatro, o de la fórmula uno, y que de la noche a la mañana pasó de ser tu amigo Paco de la clase de estadística, a un señor con una capucha que quema cosas.

Su cambio no es fruto de la reflexión, ni del análisis, no fue un deseo ponderado, ni el producto de un debate interior. El cambio se da por sopetón un día, cuando va por primera vez a una manifestación y se dan cuenta de que allí son alguien, forman parte de un grupo, y con sólo gritar y subir fotos a twitter se han montado su revolución instantánea.

Aunque parezca inverosímil, la persona que escribió estos twits es la misma que aparece en este video.

Menos de un mes antes era la presentadora de un programa de moda en el que forzaba un acento “pijo” y en el que seria realmente dificil distinguirla de un miembro de las Nuevas Generaciones del PP. En menos de 30 días pasó de fashionista a comunista, sólo tuvo que cambiar las primeras sílabas. Fácil.

Pero esto no explica la razón por la que de pronto “El Comunismo” empieza a bañar todos los aspectos de su vida. La realidad es que utilizan el grupo, el comunismo, como una forma de completar su identidad. Si antes se identificaban como “un amante del Barcelona FC”, o como “un diseñador”, o hasta como “un parado”, hoy en día la etiqueta de “revolucionario” ha venido a suplir todas las necesidades de afiliación y de identidad grupal.

Lo preocupante es que ningún radical nace radical. Ningún fanático nace fanático. Ningún terrorista nace terrorista. Todas son personas normales que un buen día por alguna razón se involucran con el grupo equivocado. Cuando uno de estos grupos atrae un nuevo adepto, suelen tener rituales y palabras para describir su cambio. Los protestantes fanáticos americanos, por ejemplo, hablan de “renacer”. Cualquier persona que se convierte en testigo de Jehová tiene la fecha de nacimiento del DNI y la fecha del “renacimiento” cuando adoptaron sus nuevas creencias. De la misma manera, los nuevos comunistas hablan de su nueva postura política como un “despertar”. Dicen cosas como “antes del 15M estábamos dormidos, pero ahora hemos despertado”. Lázaro levántate y anda.

Todas estas cosas son procesos, que sabemos cómo empiezan, pero no sabemos cómo terminan. Que la juventud de un país se radicalice de esta manera, que formen grupos de fanáticos, que coqueteen con la violencia, puede tener consecuencias que nadie ha previsto. Es probable que cuando toda esta moda pase, “Los Comunistas” se hagan surferos o ciclistas o radio aficionados y no tengan tiempo ya para todo esto, pero eso es una visión optimista. Existe también la posibilidad contraria, y no sé si merece la pena correr el riesgo de descubrir en qué va a desembocar.

27/04/12 | enlace

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