El sex tape de Hulk Hogan

Gawker Media es la red de blogs que publica Gawker, Jezebel, Kotaku, Lifehacker, Gizmodo, etc. Es decir, es el nido del que brota el progresismo del más bajo nivel y en el que se dan cita todos los degenerados y seropositivos de internet. Cuando eres el dueño de un medio de izquierdas como ese tienes el cobijo del sistema, nadie va a criticar lo que digas, así que te sientes inmune, sientes que la ley no va contigo, y que puedes escribir lo que te apetezca.

Es lo que le ocurrió a Nick Denton, el dueño de Gawker Media cuando pensó que podría publicar un vídeo en el que se veía claramente a Terry Bollea (nombre legal de Hulk Hogan) follando con la mujer de su mejor amigo y no quitarlo ni con la orden de un juez. A diferencia de los demás periódicos que publicaron descripciones de lo que pasaba en el vídeo y alguna captura borrosa, Gawker Media puso el vídeo a disposición de sus lectores y una descripción detallada y humillante del pene de Hulk Hogan con la intención de desatar un tradicional festín de linchamiento progresista que genera toneladas de clicks.

El abogado de Hulk Hogan puso una demanda a la compañía y la ganó. El juez dio la orden a Gawker Media de retirar el post y el vídeo de su página web. Pero a Nick Denton, el dueño de Gawker Media le falló el instinto de supervivencia, y prefirió hacerse el gracioso con un artículo sarcástico explicando por qué no iba a quitar nada de su revista y el siguiente titular:


* Un juez nos dijo que quitáramos el post con el sex tape de Hulk Hogan. No lo quitaremos.

Así que el abogado de Hulk Hogan volvió a demandar a Gawker Media, esta vez por 100 millones de dólares por daños y perjuicios, y ganó la demanda. No solamente la ganó, el jurado decidió darle 150 millones, 50 más de lo que originalmente habían pedido, y eso es solamente la indemnización. Todavía están por decidir cuánto tendrá que pagarle Gawker a Hogan en daños punitivos, hay quien especula que entre una cosa y la otra la cifra podría ascender a los 500 millones de dólares.

Algunos dicen que Gawker Media no puede pagar por sí sola esa cantidad de dinero, al menos partiendo de lo que Denton dijo en una entrevista hace menos de un año. Tendría que pedir el dinero prestado para pagar a Hulk Hogan y el juicio, o directamente cerrar su empresa y declararse en bancarrota. Si Gawker Media llegara a cerrar por el sex tape de Hulk Hogan no solo se vería afectada esa red de blogs, posiblemente también afectaría a otras webs parecidas que viven del sensacionalismo y del clickbait. Tendrían mucha más cautela a la hora de publicar cosas como esta.

Lo sorprendente de todo este espectáculo es que si le tienes el pulso cogido a internet, puedes ver en tiempo real cómo está cambiando el discurso. Hace dos años nadie hubiese defendido a Hulk Hogan. La izquierda hubiese hecho lo posible por ahogar el eco mediático de la noticia. Dos feministas hubiesen comparado el sex tape de Hogan con el Fappening para decir que los hombres blancos tienen privilegios y el sistema judicial es machista, progresistas chomskianos hubiesen hablado de un desequilibrio de poder, que 150 millones es demasiado, e incluso la derecha de internet, conformada como estaban hasta hace dos años por diez libertarios trasnochados, hubiese defendido a Gawker grabando tres vídeos en Youtube acerca de la primera enmienda y cómo el Estado utiliza su poder para aplastar una empresa privada.

Pero hoy no. Las cosas están cambiando. Si hoy prestas atención casi puedes escuchar como giran los engranajes, como se mueve la ventana de Overton. La gente está linchando a Gawker Media, a Nick Denton y a todos los medios sensacionalistas de internet y eso está muy bien.

Esta gente no aparece de la nada. La gente no cambia. Los que hoy linchan a Gawker en su mayoría es gente que opinaba lo mismo hace dos años, y tres, y cuatro, pero mientras que antes se quedaban callados, hoy dicen lo que piensan en primer lugar porque están cansados de la corrección política, pero sobre todo porque Trump les ha dado permiso de decir lo que piensan sin disculparse. La intersección entre reaccionarios de internet y votantes de Trump es amplia porque la mayoría silenciosa solo va a votar cuando un candidato representa lo que verdaderamente quieren para su país. La gente que defiende a Hulk Hogan y ataca a Gawker van a ir en masa a votar a Trump.

Esta gráfica compara la cantidad de gente que fue a votar en las primarias republicanas en 2008, en 2012, y en 2016. El partido republicano este año ha duplicado sus cifras, ha ganado más de 4 millones de votos y casi todos son para Trump:

20/03/16 | enlace

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