La insólita y gloriosa hazaña del Cipote de Archidona

Lamentablemente poca gente queda ya como Camilo José Cela.

“Su ritmo es rápido y breve y no suele pasar más allá de los primeros compases del pasodoble El Gato Montés. Le zurra con la derecha porque, dada su edad y prepotencia, no precisa cambiar de mano. La despiadada catarata se produjo al quinto vaivén profundo, tras no más de dos de tanteo. Que los clementes dioses lo bendigan.”

Si quieres puedo enviarte el próximo post directamente a tu email y así te enteras al instante cuando lo publique. Deja tu email aquí abajo y yo mismo te añadiré a la lista de gente a la que le envio mis posts.